21 de noviembre de 2013

Aragón pagano: Anciles.

Son muchas las tradiciones antiguas, antiquísimas, que todavía resisten en nuestros días. Esto no quiere decir que se sigan realizando ciertas prácticas o hábitos, aunque sí que quedan rastros de las prácticas que sí que se realizaban hasta hace relativamente poco.
No me atrevo a afirmar cual puede ser el radio de presencia de estos “restos” ya que a día de hoy tan sólo he podido presenciarlos en ciertas localidades del pirineo aragonés. Esto no quiere decir que no podamos encontrárnoslos en el resto de Aragón o incluso en el resto del mundo.
Los rastros a los que me refiero son los típicos picaportes que podemos encontrarnos en portones antiguos. Si sabéis a lo que me refiero, habréis comprobado que muchos son auténticas obras de arte de forja que pueden representar animales mitológicos o motivos florales. Aunque en este caso me refiero a unos picaportes con un diseño algo peculiar, ya que tienen forma de pene, o pretende representarlo con mayor o menor detalle, realismo o imaginación.
¿A qué se deben estos diseños? ¿Acaso nuestros antepasados eran un poco verderoles, o es que les gustaba presumir de sus atributos? Pues ni lo uno ni lo otro. El verdadero motivo de la curiosa forma de estos picaportes obedece a costumbres religiosas, o más bien, a antiguas costumbres paganas. En este caso, con ritos paganos ligados al concepto de la fertilidad.
Príapo llama a la puerta.
Aunque la mayoría de las deidades de las antiguas religiones que estaban relacionadas con la fertilidad eran representadas con aspecto femenino, había pequeñas excepciones, y ya se sabe que la excepción confirma la norma. Pues bien, una de esas excepciones era el dios Príapo (mitología griega), que siempre aparecía representado artísticamente con un pene de dimensiones enormes y/o en estado de erección. Esta característica propia de Príapo se supone que representaba el poder fecundador de la naturaleza, hecho que le valió ser dios de la vegetación y de los animales relacionados con las labores del campo, además de patrón del ganado ovino y caprino, del vino, de los productos hortícolas, las abejas o la pesca. Por lo que su culto se practicaba básicamente en zonas rurales.

A pesar de que ya os he puesto un poco en canción, todavía no he respondido a la pregunta clave, ¿qué tienen que ver los picaportes fálicos con Príapo? Pues muy sencillo, esos picaportes pretendían "bendecir" la casa en la que estaba instalado o a las personas que residían de ella. El objeto de la bendición podía ser muy variado.
Ya pudiera ser que la familia de la casa viviera del campo e instalase el picaporte en honor de Príapo para bendecir sus cosechas, o tal vez fuese ganadero y necesitase de la ayuda del dios para que su ganado creciese fuerte y sano. E incluso para bendecir a las parejas que empezaban una vida conjunta, y que de ese modo pudiesen formar una familia rápidamente, básicamente para que tuviesen muchos hijos.

El motivo de escribir esta entrada es por haber visto este tipo de picaportes recientemente en la localidad de Anciles (Benasque), sin embargo, también pude ver hace mucho tiempo picaportes de este tipo en Aínsa, localidad ubicada también en el Pirineo aragonés.
¿Sabéis de algún sitio más en el que existan estos picaportes fálicos? Si es así, no dudéis en chivarlo, estaría bien saber dónde siguen quedando estos recuerdos a Príapo.

Fuente de las imágenes: propia (sergioski1982).
Fuente de la información: propia.

1 comentario:

  1. Yo he visto picaportes identicos. En Marruecos.
    Que recuerde con seguridad, en Rabat. En algunas casas de la kasbah de los Oudayas.
    Y creo recordar que tambien Chaouen.

    Al parecer alli el origen esta en moriscos que se establecieron tras la expulsion de España y llevaron la costumbre.

    Parece verosimil. En Aragon habia muchos y dedicados fundamentalmente a la agricultura.

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