16 de mayo de 2016

Barranco de la Muerte.

Al sur de Zaragoza nos encontramos con el Barranco de la Muerte, en lo que podríamos considerar como uno de los límites de la ciudad, puesto que en esa ubicación nos encontraremos con el inicio de la Senda de Valdegurriana y con uno de los accesos a los Pinares de Venecia.

A pesar de que su nombre invita a pensar en un entorno lúgubre o tétrico, la verdad es que nos encontramos ante una zona bastante bonita que nos sirve de puerta de algunos de los entornos más bonitos de la ciudad. Entonces, ¿de dónde le viene este nombre? Pues básicamente, de que el barranco ha sido "protagonista" de algunos de los capítulos más sangrientos de la historia de Zaragoza.

El primero de estos capítulos, y el que le valió para ganarse su nombre, fue el ocurrido durante el sitio de la entonces ciudad musulmana de Saraqusta por parte de las tropas del Rey Alfonso I el Batallador. Este sitio provocó que el gobierno de la ciudad pidiese ayuda al reino vasallo de la Taifa de Valencia, cuyas tropas fueron conducidas por los cristianos hasta el barranco en plena noche, donde se encontraba escondido el grueso de su ejército esperando para realizar un ataque sorpresa, provocando innumerables bajas entre los musulmanes. Desde entonces (S. XII), a este lugar se le conoce como Barranco de la Muerte.
Barranco de la Muerte.
Tras esto debemos dar un salto hasta el S. XVIII, momento del fallecimiento del último monarca de la Casa de Austria, Carlos II. Fallecimiento que derivó en un enfrentamiento entre los leales de los dos pretendientes a la corona.
Esta Guerra de Sucesión tuvo una de sus batallas más sangrientas en el ya conocido como Barranco de la Muerte. Nombre que se afianzó al terminar la batalla con los miles de muertos y heridos que llenaban el barranco.

Unos años más adelante, pero todavía en pleno S. XVIII la historia del Barranco de la Muerte siguió escribiéndose, aunque afortunadamente dejó de hacerlo en base a muerte, sangre o guerra. En 1784, Ramón Pignatelli consiguió que el Canal Imperial de Aragón llegase a Zaragoza, concretamente a Casablanca. Tras este hito, el recorrido del canal siguió avanzando hasta llegar al barranco, dónde fue necesario construir un acueducto para salvar la diferencia de altura.
Vista general del Barranco de la Muerte.
Y por último, pegamos un último salto que nos lleva hasta la primera década de los 2000, momento en que finaliza la construcción de la Ronda Hispanidad o Z-30. De no ser por distintas actuaciones ciudadanas, estas últimas obras hubiesen supuesto la destrucción y desaparición del acueducto original.
En esas mismas obras, se llevó a cabo la construcción de un nuevo acueducto en el que el Canal lleva un cauce mucho más suave, ya que el original dibujaba una marcada curva en su recorrido. También hace las veces de puente-viaducto para personas y vehículos.
El acueducto original está perfectamente conservado a pesar de las dos arcadas que se perforaron en él para el paso de la carretera y aceras de la Ronda Hispanidad. Lo que fuese el antiguo recorrido del cauce del Canal fue ajardinado, quedando sus laterales reservados exclusivamente para el tránsito peatonal.
Parque del Barranco de la Muerte.
Lo bueno de esas obras es que no todo fue cemento y hormigón, ya que en las dos caras del barranco se construyó un parque que a pesar de estar dividido en dos por la Ronda Hispanidad, se puede ir del uno al otro a través de los dos puentes-acueductos que existen actualmente.

Fuente de las imágenes: propia (sergioski1982).
Fuente de la información: Ayuntamiento de Zaragoza.

Flickr | Instagram | Facebook | VSCO Grid |

No hay comentarios:

Publicar un comentario